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El tanque de flotación, o cámara de flotación antigravedad, es una nueva forma de entender la relajación.
Sus amplias dimensiones interiores (220x135 cms.) permiten que cualquier persona entre sin problemas y evita sensaciones de agobio. Si se desea, se puede dejar abierta la compuerta superior, permitiendo que incluso personas que sufran ansiedad en espacios reducidos puedan tomar sesiones sin problemas.

En su interior se encuentran más de 600 litros de agua con una disolución especial de sales minerales especiales para la flotación, las sales Epsom.
Estas sales fueron descubiertas en las aguas de alta mineralización de Epsom, Inglaterra, en la época de Shakespeare. Conocidas en el mundo científico como Sulfato de Magnesio, estas sales tienen un efecto beneficioso sobre la piel, pudiendo reducir la molestia en pieles irritadas.
No sólo eso, sino que también son muy beneficiosas para las plantas, aumentando la vigorosidad de las mismas, así como fortaleciendo sus raíces.

Por otro lado, el tanque de flotación dispone de un panel de control desde el que se pueden cambiar los parámetros de iluminación y abrir o cerrar la compuerta.
Para terminar, en la compuerta superior se encuentra una pantalla plana conectada a un reproductor de CD / DVD. De esta forma, si lo desea, puede visionar cualquier tipo de proyección durante la flotación.

Al ser un aparato eléctrico que contiene agua, se ha cuidado especialmente la seguridad: los circuitos funcionan con una corriente de 12V (algunas pilas de petaca tienen 9) con lo que el riesgo de descarga es mínimo.
En cuanto al agua, la alta concentración de sales minerales hace del agua del tanque un entorno poco apropiado para la reproducción de bacterias y gérmenes. Además, el circuito de agua incorpora un ozonador de serie y filtros de limpieza para una esterilización total.
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