|

En Flotatermalia disponemos de fisioterapeutas
especializados en la técnica del masaje. Ya sea
como complemento de las sesiones de flotación
o en sesiones dedicadas, el masaje es capaz de aliviar
dolores musculares, estimular la circulación
sanguínea en diversas zonas corporales, aliviar
la tensión...
De hecho, el masaje es algo natural en
nuestro cuerpo: el propio bombeo de la sangre, las contracciones
musculares y a digestión provocan cambios de
presiones rítmicos que producen un leve pero
constante masaje.
El masaje produce múltiples beneficios
que pueden resumirse en:
- Conseguir un mayor rendimiento, resistencia y capacidad
de los músculos.
- Sedación y tonificación generalizada
del sistema nervioso.
- Normalización del metabolismo.
- Mejora circulatoria.
Sus principales indicaciones son:
- Traumatismos de tejidos blandos
- Fracturas consolidadas para restablecer el tono
muscular.
- Mejora de las contracturas musculares dolorosas.
- Cicatrices y adherencias cutáneas.
- Fibrosis.
- Celulitis.
- Edemas.
- Artrosis.
- Estados de excitabilidad y depresión del
sistema nervioso.

Ya en la prehistoria, los pueblos primitivos
iniciaron el uso del masaje, llegando a desarrollar
técnicas básicas del mismo. Es más,
en las civilizaciones hindú y egipcia se incluyó
el masaje como tratamiento terapéutico.
Fue con los griegos y los romanos
cuando el masaje se aplicó como tratamiento médico
deportivo. El masajista se instituyó como un
profesional médico reconocido, tanto que algunos
de los más renombrados médicos romanos
como Galeno fueron preparadores de gladiadores, especialidad
en la que el masaje era una de los tratamientos aplicados.
Durante la Edad Media decayó el
uso del masaje, siendo el Renacimiento la época
en la que culeve su uso.
El masaje moderno, tal como lo conocemos
hoy en día, fue científicamente fundamentado
desde el siglo XIX por parte de Metzger, que sienta
sus bases y técnicas. En la actualidad es ampliamente
utilizado en medicina física, tanto en su forma
tradicional como de forma específica.

La aplicación del masaje tiene
numerosos efectos beneficiosos que pueden agruparse
en tres grupos: mecánicos, reflejos y tardíos
Efectos mecánicos:
- liberación de sustancias grasas de las células
superficiales de la piel.
- Estímulo circulatorio, sobre todo en la circulación
venosa y linfática.
- Actuación en los tejidos fibrosos facilitando
su liberación.
Efectos reflejos
Este efecto se produce cuando la actuación
terapéutica a nivel de la piel produce respuestas
a distancia. Este se produce cuando el masaje provoca
la liberación de sustancias químicas o
por actuación en puntos conectados con otras
partes del cuerpo.
Efectos tardíos
La aplicación del masaje produce
unos beneficios que persisten cierto tiempo, sobre todo
el estímulo circulatorio. Eso permite que persistan
los efectos anti-inflamatorios, analgésicos y
antiespasmódicos.

Sobre la piel:
- Limpieza de la grasa y de residuos celulares.
- Despeja los conductos glandulares, facilitando la
absorción cutánea de sustancias aplicadas
sobre la piel.
- Activa la circulación sanguínea y
linfática.
- Aumenta la temperatura local.
- Actúa sobre terminaciones nerviosas, con
el efecto de una ligera anestesia sobre las zonas
en las que se aplica.
Sobre el tejido muscular:
- Provoca y favorece la contracción muscular.
Una sesión de masaje profundo es un ejercicio
que puede llegar a ser notable.
- Aumento de la temperatura y mejora del metabolismo
y nutrición del músculo. Esto puede
conseguir restablecer la normalidad en estados de
contractibilidad debilitada.
- Mejora la resistencia al trabajo y permite una mejor
recuperación del músculo cansado.
Sobre las articulaciones:
- Acción directa sobre los tejidos articulares.
- Previene la formación de adherencias.
Sobre el tejido nervioso:
- Acción sedante al actuar sobre terminaciones
sensitivas.
- Mejora la nutrición del nervio periférico
|